sábado, 9 de abril de 2011

Segundo paso, limpiando tu huella

Bueno, en vista de que el tema de Fukushima no acaba de enfriarse, literalmente, sino que sigue vivito y coleando lo voy a retrasar un poco más.


A cambio hoy tenemos, por fin, el segundo paso (aquí el primero) para reducir tu huella, ser más sostenible, vivir una vida más verde o como lo queráis decir. Va a ser un paso en varios pasos, juas juas, pero es importante hacerlo poco a poco para no atragantarnos. Vamos a eliminar productos de limpieza de casa que son perjudiciales para nosotros y para el Medio Ambiente. Os cuento.


¿Por qué hacerlo? Primero levantaros, id a dónde tenéis los productos de limpieza, contadlos y mirad los avisos de tóxico, irritante, etc. ¿Son muchos productos verdad? ¿Y muchos avisos no? Os voy a remitir a tres artículos magníficos. En el primer artículo hacen un resumen de como estamos de contaminados por dentro porque contaminamos por fuera. Es un poco largo pero merece MUCHO la pena. Hacia la mitad hacen referencia a los nuevos sospechosos. Los cosméticos que se absorven por la piel facilmente. Esto incluye no sólo belleza, también geles, champús e incluso crema solar. Hacen referencia también a algunas moléculas pero el bueno para productos es el siguiente.


En este segundo artículo hablan de la sensibilidad química múltiple. Un síndrome cada vez más común y que los aficionados a las series conocerán por Doctor en Alaska, la sufría Mike Monroe, el hombre burbuja. Aquí ya señalan una larga lista de productos, que en pequeñas dosis continuadas provocan SQM, como por ejemplo: detergente, lejía, amoniaco, insecticidas... Creo que habla claramente de como nos contaminan por dentro y para rematar vamos con el último artículo. En el último párrafo unos arquitectos nos hablan de la contaminación interior, de la casa, producida por estos productos, y dan una buena recomendación. ¿Soluciones? Ahora mismo


La base de la limpieza es el jabón. Vamos a hacerlo. Pero no ese complicado de la abuela, uno líquido que vale para lavadora, para manos y para gel de ducha. Receta:


  • Una garrafa de agua de 5 litros o 7 litros.

  • 50gr de sosa en total al 95% de pureza al menos, cuanto más mejor, pero no os gastéis mucho.

  • 2 litros de agua de grifo.

  • 250 ml de aceite vegetal, yo uso girasol que queda más suelto que la de oliva.

  • 2 cucharadas de postre bien llenas de sal marina.

  • Aceites esenciales.

  • Algo para medir líquido y algo para pesar, báscula y jarrita calibrada.

Es fácil de hacer, podéis ver el vídeo que lo cuento y es más gracioso o podéis leerlo. Se echan dos litros de agua y luego la sosa de dos veces. Se agita con la tapa puesta para que se disuelva la sosa bien. Ojo, echar la sosa al agua que si no salta y es MUY corrosiva. Con cuidado no pasa nada. Luego se añade el aceita del tirón y se agita. A las 24 horas se echa la sal. Hay que agitar, entre 30 segundos y 1 minuto 2 veces al día, la garrafa con fuerza para que se mezcle todo.


Tarda en hacerse entre 10 días y 30. Estará durante mucho tiempo igual con una capa arriba de aceite y jabón. A partir del día 10 podéis agitar todas las veces que queráis. LLegará un momento que empezará a crecer rápidamente y en un día a dos se acabará de hacer. Queda un poco denso y debemos añadir agua para diluir. Yo la última vez añadí un litro y medio. Para que huela a lo que queráis añadimos aceites esenciales, que deben ser ecológicos para no cargarnos el concepto. Yo las he encontrado por 4€ de la marca Labiatae.


Esto es todo amigos, la semana que viene otra receta y otro vídeo contando como limpiar baños y suelos barato, bonito y ecológico.


PD: agradecer a AQM laboratorio de aguas, por la cesión de unas tiras de pH para medir en el jabón. En el próximo post hablaremos de eso.

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